La realidad es que colecciono fotos de los momentos favoritos para asegurar de que no se me olvide que sigo vivo. Les parecerá extraño pero me gusta tomar fotos de cómo se vería el ser humano totalmente natural y como lo interpretaría cada personalidad. Las sitúo justo frente a mis ojos para recordarme que por cada dos momentos malos, existirían tres buenos al verlas.